Repsol YPF

Logo Repsol

Ruta

Estoy en: Inicio > ... > ... > Reportajes > Platos > Arroces y pasta
Croquetas, más allá de tópicos

Las croquetas son, sin duda, uno de los alimentos más populares que existen en la gastronomía. Sin embargo, podemos darles un toque más sofisticado eligiendo distintos ingredientes según la ocasión de que se trate.

En la elaboración de las croquetas un punto fundamental es la preparación de la masa, una bechamel espesa a la que se añade el relleno, bien picado y que luego hay que dejar enfriar durante varias horas, incluso de un día para otro.

Tradicionalmente las croquetas se han preparado rellenas de jamón serrano, chorizo, atún o huevo cocido. Sin embargo, son un alimento que da mucho juego y que varía notablemente, en función del ingrediente con el que las hagas.  

Cocina clásica… o moderna

Puedes rellenarlas con productos cotidianos como el pollo, queso normal o de Cabrales, bacalao con perejil y ajo picado, pequeños trocitos de salmón ahumado, coliflor con bacon o morcilla. Estas últimas se preparan quitando el pellejo a las morcillas y cortando cada pieza en pequeños trozos que se pasan por huevo batido y pan rallado. Se fríen a fuego medio y, cuando estén dorados, se sirven con salsa de tomate. 

 Pero si se trata de organizar un catering más sofisticado, unas croquetas rellenas con crema de marisco, gambas e incluso combinaciones más elaboradas como puerros con cebolla confitada o tomates deshidratados y albahaca, aportarán un toque distinto a tu mesa. 

Otra posibilidad son las croquetas de trucha, acompañadas de una salsa pesto de cilantro. Para elaborar este acompañamiento se sofríen ajo y cebolla hasta que se doren y se vuelca con un poco de cilantro en una batidora, añadiendo aceite de oliva poco a poco para emulsionarlo. Por otro lado, se machaca queso parmesano con almendras o piñones hasta obtener una  pasta y ésta se agrega a la salsa.

Recetas vegetarianas

Algunas de estas recetas están especialmente indicadas para aquellas personas que siguen una dieta vegetariana, como las croquetas de puerros y huevo cocido. El relleno se hace salteando los puerros en aceite de oliva, a los que se añade margarina, harina integral y leche junto con los huevos cocidos rallados, pimienta, nuez moscada y sal de hierbas. Como en otros casos, esta masa se deja enfriar durante unas horas, antes de rebozar y freír. 

También pueden cocinarse elaborando una bechamel a la que se añaden acelgas y calabacín (o zanahorias, guisantes…) cocidos al vapor, yema de huevo, queso rallado, pasas y piñones. 

Con sabor internacional

En el mundo árabe, se prepara el falafel, unas exquisitas croquetas vegetarianas que se consumen en Oriente Medio y otros países árabes. Se trata de un plato que contiene una variada cantidad de especias y su base son los garbanzos, aunque en países como Egipto, es costumbre añadir cebolla y trigo. El falafel se consume a cualquier hora del día, como entrante, para picar, como plato de acompañamiento e incluso como cena. 

Para elaborarlas, se dejan la víspera a remojo con agua. Al día siguiente, se trituran garbanzos con perejil, cebolla, ajo y cilantro. También suelen añadirse habas. En esta masa se incluye un poco de comino y pimienta negra, se vuelve a triturar y se deja que repose. Posteriormente se les da forma redonda con un molde y se fríen en aceite de oliva hasta que queden doradas. 

A la hora de presentar en la mesa, el falafel suele acompañarse de varias cremas, la homoos, (una crema de garbanzos), la baba-ganug (crema de berenjenas) y la crema petra, elaborada con pimientos rojos y nueces. También es típico introducirlas dentro de panecillos árabes con rodajas finas de tomate y pepinillo, un poco de lechuga, cebolla y una pizca de picante.  

El arroz, protagonista

Otra posibilidad de cocinar las croquetas es con arroz, lo que en la isla de Sicilia se conoce como los populares arancinis. Se preparan con arroz arbóreo o de grano corto como si fuera un risotto, al que se añade azafrán previamente disuelto en un poco de agua tibia. A este arroz se añaden dos huevos batidos, dos cucharadas abundantes de queso rallado y la harina necesaria hasta conseguir que se forme una pasta.

Esta mezcla se deja enfriar sobre una superficie limpia y aceitada, extendiéndola con una cuchara de madera y luego se rellena con pequeñas arvejas frescas, hervidas al dente con salsa boloñesa o, si se prefiere, con espinacas picadas hervidas. Una vez rellenas las croquetas, se pasan por harina y huevos batidos y se fríen en abundante aceite. 

 

Artículos relacionados

Lasañas 

Picoteo entre amigos

1 de abril de 2008


Acceso a Confianza online