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Hamburguesas caseras, una sabrosa alternativa

La comida rápida y las hamburguesas, en concreto, son un tema de controversia frecuente entre quienes defienden los estrictos controles de calidad.

Que se siguen en su elaboración y quienes desconfían tanto de los ingredientes utilizados como de las medidas de seguridad alimentaria.Por sí mismas, las hamburguesas son un alimento equilibrado que contiene hidratos de carbono, proteínas y vitaminas. El problema radica cuando se convierten en un sustituto de la dieta tradicional y en un plato recurrente a lo largo de las semanas. A ello hay que añadir que los ingredientes que suelen acompañar a la carne (quesos y salsas extragrasos, raciones extras de patatas fritas y refrescos azucarados) pueden hacer que el contenido de la bandeja llegue hasta las 900 calorías. Por otra parte, sucesos como el “mal de las vacas locas” hicieron replantearse a buena parte de la población cuáles eran los contenidos reales de las porciones de carne que habitualmente se sirven en estos locales. 

Una solución intermedia puede ser preparar hamburguesas caseras de forma que se garantice, por un lado, la calidad de la carne con la que se elaboran y además se rebajen los índices calóricos ya que, por lo general, cuando se comen hamburguesas fuera de casa se tiende a acompañarlas de salsas y dosis generosas de patatas fritas. 

Menos grasas
Las carnes más saludables son las magras, que tienen menor proporción de grasa. En la carnicería se puede adquirir carne de vacuno picada, ternera, preferentemente, aunque en los últimos años también han cobrado auge las hamburguesas de cordero, una variedad habitual en los países árabes y que poco a poco se ha ido extendiendo hacia Occidente. Una vez en casa, se coloca en un recipiente y se sazona, añadiendo a continuación cebolla picada, huevo batido y pan rallado. Tras mezclar todos los ingredientes, se elaboran las hamburguesas, bien a mano o con algún molde. Pueden cocinarse a la plancha con un mínimo de aceite y posteriormente se les añaden aros de cebolla cortada en juliana, pimiento verde cortado en tiras y salsa de tomate. 

Lo cierto es que las características alimenticias de las hamburguesas varían en función del país en el que se elaboren, además de su tamaño que también puede ser mayor o menor. En el estado español desde comienzos de la década de los 90, algunas de las especialidades que ofrecen las cadenas industriales han perdido un 28% de grasas y un 30% de hidratos de carbono a favor de incrementar las proteínas en un tercio. 

El secreto de la alternativa casera está en que estas hamburguesas carecen de los aportes extras de grasa que contienen las piezas elaboradas por las cadenas comerciales que, además, se preparan con mucho aceite, con lo cual, el aporte calórico es mucho mayor. Además, este tipo de comida no suele servirse sola, sino acompañada de salsas diversas y raciones de patatas fritas que, a su vez, se aliñan con tomate ketchup. Sin embargo, se puede sustituir este complemento por un plato de verduras que acompañe a la carne y que no suponga un aporte calórico tan excesivo. También puede acompañarse de espárragos trigueros a la plancha y aliñarse con salsa hoisin, un complemento de sabor fuerte y dulce que también se emplea con frecuencia al preparar carnes y pescados en el wok. 

Alternativas al pan 
Además, conviene tener en cuenta que, según se desprende de diversos estudios, el pan de molde contiene cierta cantidad de grasa trans, un ácido graso que se somete químicamente a solidificación para conseguir que el pan se endurezca más lentamente. Esta grasa se encuentra también en la bollería industrial o las palomitas. 

Sin embargo, pueden prepararse deliciosas hamburguesas caseras acompañadas de otros ingredientes, distintos a la imagen tradicional de la carne dentro del pan. Una opción es mezclar bien la carne picada con pimiento rojo y ajo, picados y salpimentados. Una vez preparada la carne en porciones redondas, éstas se colocan en una bandeja de horno, se añaden algunos trozos de queso azul sobre ellas y se espolvorean con orégano. Por otra parte, se cortan varios tomates en cuartos, se sazonan con sal, pimienta y orégano y se añaden junto a las hamburguesas en la bandeja del horno. Se dejan hacer durante unos quince minutos y después se sirven con los tomates como guarnición.

Otra receta tradicional es elaborar hamburguesas, acompañadas de salsa española. Esta salsa se elabora cortando cebolla y zanahoria en láminas finas y poniéndolas en una sartén con aceite, para que se vayan pochando. Después se añade una cucharada rasa de harina, agua y un chorro de vino blanco. Se añade también sal, se deja hervir y finalmente se pasa todo por el pasapurés, para conseguir una mezcla homogénea. 

 


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