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El sugestivo aroma de la guayaba
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Al igual que sucede con otras tantas frutas tropicales, la guayaba es una especie oriunda de tierras lejanas que, sin embargo, cada vez se encuentra con más frecuencia en numerosos establecimientos.

Un reclamo para la vista por sus formas y coloridos, su sabor abre el paladar a un mundo distinto, de toques exóticos y texturas diferentes que la hacen imprescindible en los menús más innovadores. Algunas como el aguacate o la chirimoya ya son unas habituales desde hace años en las tiendas. Sin embargo, recientemente se ha unido a ellos todo un amplio abanico de variedades tropicales de todo tipo como el mango, el maracuyá, la papaya, o la guayaba, entre otros. 

Esta última es conocida también como “guayabo”, “luma” o arrayana”, entre otras denominaciones. Originaria de zonas tropicales de América Central y norte de Sudamérica, Asia y Oceanía, la guayaba, es un tipo de arbusto con frutos de forma similar a un limón o bien en forma de pera, en función de la variedad de que se trate. Existen unas cien especies, entre las que se encuentran la “guayaba fresa”, la “guayaba manzana”, la “guayaba guinea”, la “guayaba de la montaña” o la “guayaba de Costa Rica”. 

La corteza en la etapa madura puede oscilar del verde pálido a amarillo o del rosa al rojo dependiendo de la especie de que se trate y en su interior presenta una pulpa cremosa de color blanco o naranja con abundantes semillas y un intenso aroma. 

En ensaladas y postres
Brasil, Sudáfrica, Venezuela, Costa Rica y la India son algunos de los principales países productores de guayaba. Su sabor agriculce intenso, recuerda una mezcla de fresa, pera e higo en las variedades dulces, mientras que en las especies ácidas podría ser una combinación de manzana, plátano y limón. 

Su peculiar aroma aporta un toque inconfundible en las salsas y los chutneys y, asimismo, se utiliza con frecuencia a la hora de preparar macedonias y ensaladas, así como en zumos, acompañando a yogures y mayoritariamente en postres. Una receta que proporciona un estallido de sabor y color en los platos consiste en mezclar varios gajos despepitados de mandarina clementina, los granos de una granada, guayabas-fresa y de pulpa anaranjada, todas partidas por la mitad y regar el conjunto con el zumo de una naranja.

Al ser una pieza tan aromática, la guayaba hervida también se utiliza para hacer jaleas y mermeladas. En Sudamérica suele para preparar la "pasta de guayaba", similar al membrillo. Los “casquitos de guayaba” son un típico postre colombiano. Consiste en partir las guayabas por la mitad, sacar su pulpa con una cucharilla sin dejar adherida ninguna semilla y poner los casquitos en agua con zumo de limón, durante una hora. Por otra parte, se prepara un almíbar ligero con agua y azúcar. Transcurrido el tiempo, se escurren los casquitos y se introducen en el almíbar; dejándolos cocer hasta que estén en su punto y añadiendo agua si se quedase seco. Al retirar del fuego, se dejan enfriar y se sirven en una fuente.

La mejor forma de conservar sus cualidades nutritivas es consumirla cruda, ya que retienen los azúcares en el intestino y los liberan de forma dosificada en la sangre. Por lo general, las frutas tropicales – y la guayaba no es una excepción – suelen recolectarse verdes, de forma que al adquirirlas en la tienda es conveniente dejarlas  madurar un par de días fuera del frigorífico, a temperatura ambiente y sin que la luz del sol incida de manera directa sobre ellas, porque si se introducen en el refrigerador se interrumpe el proceso de maduración y pierden sabor. 

Antioxidante y con vitamina C
Para saber cuándo están en su punto, tan sólo hay que apretar suavemente con el dedo y si la piel cede con suavidad, significa que están listas para comer. De cualquier forma, la guayaba también se vende en conserva y como curiosidad se puede decir que es una de las pocas frutas tropicales que se pueden desarrollar en macetas dentro de la casa hasta que dan fruto. 

Por otra parte, la mezcla agridulce de su pulpa, además de contener minerales como el potasio, posee doble cantidad de vitamina C que otras frutas. Además, es rica en niacina, que ayuda a mejorar la circulación y reduce el colesterol, fósforo, calcio, potasio y fibra. Como la mayor parte de su contenido es agua, está especialmente indicada en el caso de seguir una dieta de adelgazamiento. Por otra parte, la guayaba posee un gran poder antioxidante, por lo que resulta muy indicada para mantener el sistema inmunitario y prevenir el envejecimiento de la piel y el estrés. 

 

 


 

 

 


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