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Mucho mas que "Agua de borrajas"

Originaria de Africa, la borraja fue introducida en España por los árabes. Muy resistente al frío y a las heladas, es la planta más representativa de la familia de las Boragináceas.

Típicas porque sus hojas y tallo están cubiertos de pelos. De ahí su nombre, ya que “borra” en latín significa pelo, aunque hay también quien sugiere que podría derivar del árabe “bou-rasch” (padre del sudor), en alusión a las propiedades sudoríficas de sus flores.  Comprende unas 1.500 especies que pueden encontrarse de forma espontánea en las regiones templadas. La cuenca mediterránea es una zona del mundo donde abundan de manera especial. 

Tradicionalmente, la borraja ha estado considerada como una hortaliza de consumo local pero en la actualidad está ampliamente extendida. Puede encontrarse durante todo el año en conservas, donde se presenta ya limpia y lista para cocinar, aunque la mejor época para degustarla en fresco comienza a partir de otoño. No se consume en crudo. 

Verdura  perecedera
Al comprarlas, deben elegirse aquellas piezas que tengan los tallos tiernos y de un color uniforme verde brillante. Conviene comerla lo antes posible porque es una verdura bastante perecedera y conservarla en el frigorífico, guardada en una bolsa de plástico perforada. 

Para limpiar la borraja en casa, tras eliminar las hojas, hay que ponerla en un recipiente con sal gorda, frotarla con fuerza para eliminar la peculiar pelusa que presenta y a continuación lavarla con agua abundante. Al limpiarla, no hay que dejarla mucho tiempo bajo el grifo, porque pierde buena parte de sus vitaminas. 

Las industrias sólo utilizan sus tallos, largos y de color verde, que poseen un sabor suave y algo dulce y, por lo general, suele formar parte de las recetas de menestra, aunque también se emplea como guarnición de platos, tanto de carne como de pescado. Combina muy bien con las patatas y resulta deliciosa cocida con un poco de aceite de oliva, sofrita con ajos, en sopas o en rellenos. 

A la hora de cocinarla, se recomienda la olla a presión o cocerlas al vapor con la mínima cantidad de agua, ya que de esta forma se evita que pierdan su contenido vitamínico en mayor medida. El caldo resultante de la cocción es, además, un buen diurético. 

 La Ribera navarra, las tierras aragonesas y La Rioja son los terrenos donde se cultiva la mayor parte de regadíos dedicados a esta verdura, rica en propiedades nutritivas y medicinales. Con escasas 20 calorías por cada 100 gramos, la borraja tiene fibras y minerales como magnesio, calcio y potasio. Aporta dosis de hierro superiores a las de las espinacas y, entre sus propiedades nutritivas, destaca su alto contenido en vitamina C y en provitamina A, ambas con efecto antioxidante. 

Util contra afecciones 
Es diurética, sudorífica, tonificante y constituye un excelente depurativo para la sangre. Por ello, su consumo está recomendado en caso de padecer hipertensión arterial, sobrepeso por retención de líquidos, problemas de cálculos renales o de estreñimiento, así como dificultades para realizar la digestión o tener el estómago delicado. Por otra parte, al ser diurética, permite frenar las infecciones en las vías urinarias. 

Mediante presión en frío, de sus semillas se obtiene un aceite, rico en ácidos grasos esenciales omega 3 y omega 6 que, salvo en el pescado azul, es difícil encontrar en otros alimentos.  Tradicionalmente, el aceite de borraja se ha utilizado para tener una piel sana y prevenir la formación de arrugas porque aporta elasticidad y revitaliza, al preservar las fibras de colágeno. Además, mejora el estado de las estrías y refuerza las uñas frágiles.
 
Por otra parte, es una importante fuente de ácido linoleico, que contribuye a reducir la tasa de colesterol y su aporte en ácido gammalinoleico ayuda a prevenir los trastornos de la menopausia. Está considerado como un regulador hormonal que equilibra el ciclo menstrual y amortigua los dolores a éste asociados, como las molestias en espalda y riñones. Se indica asimismo en dolores reumáticos y artríticos.

Sus flores azules con forma de estrella, aunque son más bien decorativas,  también se consumen y aportan un sabor fresco y dulce a las ensaladas. Las infusiones de borraja, combinadas con romero y eucalipto, endulzadas con miel o bien con unas gotas de limón, ayudan a sudar y a reducir las décimas de fiebre.

Es un remedio muy válido contra todo tipo de afecciones respiratorias, catarros con tos, faringitis y bronquitis. La infusión de hojas y flores actúa también como un excelente depurativo natural, tomada antes de las comidas. En casos de irritación de garganta y congestión pulmonar se combinan las hojas y las flores de borraja con agrimonia y malvavisco, a partes iguales. Se hierven durante unos minutos, se deja reposar la infusión y, tras filtrar, se bebe durante el día. 

 

 

29 de enero de 2007


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