Las prisas no deberían ser una excusa para abandonar la buena cocina. La gastronomía española, tan rica en guisos, ofrece un amplísimo recetario de platos a la antigua usanza que pueden prepararse de víspera para facilitar el trabajo.
Se dice que la cocina española es tan rica que se podría elegir un plato diferente para cada día del año, sin tener que repetir. Sin embargo, muchas de estas sabrosas recetas van quedando en el olvido, ya que pasar largas horas en la cocina se plantea como algo no factible hoy en día.
Cocinar a la antigua usanza se asocia con cazuelas puestas al fuego desde primera hora de la mañana, en las que los guisos se van haciendo lentamente, y estaban listos poco antes de sentarse a la mesa. Por esta razón, sabrosas recetas como las fabadas, calderetas o los guisados de carne quedan con frecuencia apartadas hasta una ocasión propicia en la que se pueda cocinar sin prisas.
Con técnicas modernas
A pesar de todo, podemos volver a recordar los sabores y olores de la cocina de siempre, utilizando las técnicas de la cocina moderna y teniendo en cuenta el actual estilo de vida. En invierno, las sopas y las cremas son una opción muy socorrida pero no por ello menos deliciosa. La olla exprés te permite elaborar en unos minutos sabrosos caldos de carne, entre cuyos ingredientes hay garbanzos que puedes aprovechar, ya cocidos, para preparar otra receta, mientras que con el caldo se hace sopa. Este caldo también puedes congelarlo en recipientes de cristal. Es un recurso fácil que te asegura una rica sopa en cualquier momento. Tan sólo hay que descongelarlo y añadir la pasta.
En estas fechas en las que el buen tiempo poco a poco se va asentando las comidas refrescantes como el tradicional gazpacho son una opción sencilla y saludable. La tradicional tortilla de patatas es otro recurso fácil y sabroso que además cuenta con la ventaja de que se puede comer en cualquier momento e incluso fría. Un tipo de plato que abunda en la gastronomía española son los guisos, en sus diferentes variedades. Estos platos cuentan con la ventaja de que incluso saben mejor al día siguiente, con lo que puedes prepararlos de víspera y así dejar la comida preparada para cuando vuelvas del trabajo. Los estofados también puedes guisarlos el día anterior y después aprovechar para quitar la grasa al alimento.
La olla exprés de nuevo se plantea como un excelente recurso, que facilita el poder cocinar en un espacio corto de tiempo. Por otra parte, la posibilidad de regular el fuego en las cocinas de gas, permite que los ingredientes se vayan haciendo en su punto justo. El horno te permite cocinar con la propia grasa del alimento, de forma que el exterior quede dorado y su interior jugoso. Con este electrodoméstico puedes preparar incluso una clásica paella. Tan sólo necesitas precalentarlo un poco y luego introducir un recipiente con el arroz, agua y un sofrito. En unos 20 minutos estará lista. Si cocinas pescado, prueba a espolvorearlo con un poco de pan rallado y un chorrito de mantequilla fundida. Quedará más crujiente.
Recetas ya elaboradas
A raíz de esta falta de tiempo para pensar en los menús y elaborarlos, hace tiempo que en las ciudades ha surgido una alternativa en este sentido, que trae a las mesas platos llenos de sabor. Se trata de los establecimientos de comida preparada para llevar, donde se ponen a la venta raciones de recetas cocinadas a la antigua usanza. Estos establecimientos ofrecen desde platos tradicionales hasta otros más elaborados que cuentan con una considerable demanda. La diferencia es que el producto se compra listo para comer, con lo que se evitan las colas en el supermercado, el tiempo invertido en la cocina (con el consiguiente gasto de gas e ingredientes) y la posterior limpieza.
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