Repsol YPF

Logo Repsol

Ruta

Estoy en: Inicio > ... > Energía en casa > Reportajes > Ahorro energético
Pinturas que ahorran energía

En los próximos años la pintura que recubra las fachadas de los edificios no se limitará a realzar su aspecto sino que permitirá generar energía solar, absorberá la contaminación ambiental y gracias a procesos químicos impedirá la acumulación de suciedad en su superficie.

Las fachadas que se limpian solas, gracias a una capa de cemento especial o de pintura que contenga dióxido de titanio, son ya una realidad. Gracias a este sistema puede absorberse la contaminación de las ciudades en un porcentaje considerable y permiten ahorrar también el costoso método tradicional de mantenimiento de la superficie exterior de los edificios. 

Pero la investigación sobre nuevos materiales para las viviendas va aún más lejos. También se están investigando pinturas antibacterianas, ideales para ser aplicadas en hospitales, pinturas que proporcionen señales de alerta ante la aparición de defectos en la construcción, así como pinturas de menor peso, especialmente aplicables en los aviones, con la reducción de combustible que eso supondría. 

Producción de energía solar

Pero el objetivo más espectacular, el que está cobrándose esfuerzos de diversos centros de investigación europeos y norteamericanos es el de lograr que una simple capa de pintura permita generar energía eléctrica, de forma que podría llegarse  a conseguir edificios energéticamente autónomos, con los enormes beneficios económicos y medioambientales que eso conlleva. 

Un número cada vez mayor de viviendas cuentan ya con placas de energía solar, generalmente en las azoteas, para poder calentar el agua y contribuir al suministro eléctrico. De hecho es una infraestructura que el reciente Código Técnico de Edificicación (CTE) exige en las nuevas construcciones que reúnan ciertas características. Pero el sistema de generación de electricidad por medio de la pintura supondría un paso de gigante, un cambio que trastocaría la concepción actual del consumo energético. 

Este revolucionario material, que se está diseñando como spray o pintura, con el que recubrir placas y vigas de acero, está siendo desarrollado en diversos países y se basa en unas "nanoestructuras de óxido de titanio con colorante" (conocido como DSSC) que imitan la fotosíntesis de las plantas y que al tener una estructura más sencilla y carente de materiales como el silicio, resultaría más económicas que las convencionales placas solares. 
 
Como breves apuntes al respecto, hay que mencionar por ejemplo que el Instituto Federal Suizo de Tecnología ha logrado obtener a partir de este método de aplicación del dióxido de titanio una eficiencia en la transformación de luz en energía eléctrica del 11%, lo que la sitúa prácticamente al nivel de las actuales placas solares. En Canadá se investiga un nuevo material plástico basado en nanotecnología que podría conseguir aprovechar hasta un 30% de la energía del sol. Mientras que en la Universidad de Berkeley por su parte experimentan con varias nanoestructuras con el fin de desarrollar un material inocuo y abundante, que pueda producirse en grandes cantidades y permita generalizar su empleo. 

Los investigadores van más allá y se atreven a apuntar la posibilidad de que en un futuro más lejano esa pintura pueda recubrir directamente los electrodomésticos, vehículos e incluso las ropas, generando electricidad directamente donde se necesita, de forma plenamente autónoma.  

 

Artículos relacionados:

Plásticos y ahorro energético

Sistemas autónomos de energía

24 de julio de 2008


Acceso a Confianza online