Pocos productos nos resultan tan desconocidos siendo al mismo tiempo tan comunes y útiles en nuestras vidas como el alquitrán de hulla. Este residuo de la producción de hierro es utilizado para la calefacción, como material impermeabilizante y conservante de la madera, para la producción de electrodos, en la construcción de carreteras y también es habitualmente empleado como medicamento para eliminar la caspa, los piojos y la psoriasis.
Los productos derivados de hidrocarburos como el carbón y el petróleo han llegado a convertirse en una parte imprescindible de la sociedad actual y no sólo, cómo en principio puede resultar evidente, por sus propiedades energéticas. La multitud de usos que la industria química ha ido encontrado a diferentes derivados del petróleo, no sólo como plásticos o pinturas, sino incluso como medicamentos, es un claro ejemplo de ello.
El alquitrán de hulla por su parte -como derivado del carbón- también se caracteriza por su utilidad y su gran variedad de usos. Es un residuo del tratamiento de carbón para la obtención de coque, siendo este un componente fundamental en la fabricación de hierro. Es de textura semiviscosa y de hecho hay un curioso experimento iniciado en 1927 consistente en hacerlo gotear a través de un embudo, con una frecuencia no demasiado vertiginosa de una gota caída cada nueve años. Aquellos que tengan una buena dosis de paciencia puede verlo en directo.
Su uso más visible está en las carreteras, pero también es utilizado como impermeabilizante en techos y paredes y de cámaras refrigerantes, y como conservante de la madera. Al ser de naturaleza inflamable es utilizado también como combustible para la calefacción. También se emplea para producir ciertos tipos de fibra de carbono, un producto presente por ejemplo en los esquís y los palos de golf.
Debido a su cualidad dieléctrica, es decir, no conductora de electricidad, el alquitrán de hulla tiene otra aplicación en la fabricación de electrodos. Se trata de componentes fundamentales de baterías y circuitos eléctricos, presentes en cualquier electrodoméstico de nuestros hogares.
Pero si hay un uso próximo del alquitrán de hulla, o más concretamente del extracto alcohólico de la brea de éste, es en forma de champús, geles de baño, lociones capilares, jabones y cremas para el tratamiento de la piel. Afecciones tan comunes y molestas como la caspa y la psoriasis (un enrojecimiento de la piel al convertirse las capas más superficiales de ésta en pequeñas escamas) tienen en los derivados de este producto un eficaz tratamiento.
Por último, de la destilación del alquitrán de hulla pueden obtenerse otros compuestos químicos, como por ejemplo el benceno. Se trata de una sustancia muy utilizada en la industria, que también se extrae del petroleo y se emplea en la fabricación de plásticos, nylon, lubricantes, pesticidas, detergentes...etc.
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